viernes, 7 de febrero de 2014

Puntos suspensivos.

A un tic-tac, si bien sordo, recupero
la perpendicular morena de antes,
bisectora de cero sobre cero,
equivalente ya, y equidistantes.
Calma en imperativo por su fuero,
con más cifras, si pocas, por instantes;
pero su situación, extrema en suma,
sin vértice de amor, holanda espuma.

Miguel Hernández

Las curvas, las curvas, las curvas,
las cónicas que ya no recuerdo
en su momento gobernaron el mundo
o mi mundo.
(Apolonio no conoció el Ku Klux Klan.)
Las rectas, las rectas, las rectas,
las verdades y las normas y el orden
tan deseado por la mayoría
pero tan detestado por otros tantos.
(Todos queremos la barba de Lizano.)
Los números, los números, los números,
los modelos que describen el universo y sacian
la curiosidad de los aquejados de complejo de Dios
o de los que jamás nos conformamos con las respuestas.
(Goldbach murió hace años.)
Los puntos, los puntos, los puntos.




En el tocadiscos:
Ezra Furman  -  And maybe God is a Train

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