domingo, 24 de noviembre de 2013

Diez horas de espera.

Diez gramos de piel cetrina
un par de espigas al viento
la basa de un monumento
tirado en cualquier esquina.
Tardes de luz mortecina
sin oleaje ni duna
sin esperanza ninguna
envolviendo las ausencias
que se hacinan como herencias
olvidadas por la luna.

Diez horas de mar en calma
un par de vasos de orujo
la falacia es un embrujo
que se aloja en cuerpo y alma.
Lee en mi mano la palma
y cuéntame mi futuro
y espérame con pan duro
y bártulos de mudanza
donde espera la esperanza
tras un naufragio seguro.




En el tocadiscos:
Meiko Kaji  -  Urami Bushi

1 comentario :

  1. Los últimos seis versos son una maravilla, amigo.

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