La Vera ataca la última estrofa
Con qué tristeza miramos / al amor que se nos va...
huele a pan revenido
y se entrevé por las ventanas
la sombra del domingo.
(Tengo que estar agradecido.)
Las horas son un desierto
en medio de esta bruma
que ya dura medio invierno
y mientras tanto desgrano
tardes en los columpios
con un charco debajo
con un zagal encima
con cadenas oxidadas
con bocadillos de nocilla.
Maldito pan de ayer
bajo inviernos de Sol
desde este invierno sin Sol
que huele a pan revenido.
... tú me quisieras lo mismo / que veinte años atrás.
En el tocadiscos:
Silvia Pérez Cruz - Veinte Años
domingo, 19 de enero de 2014
lunes, 13 de enero de 2014
La ciega y el cojo.
[...] él vuelve a extender la mano
para tocarle la cara;
y al hacerlo se sumerge en un golfo
de su propia oscuridad.
J. M. Coetzee
El muchacho lee un libro.para tocarle la cara;
y al hacerlo se sumerge en un golfo
de su propia oscuridad.
J. M. Coetzee
Las mujeres hablan en la puerta del mercado.
El tiempo de las naranjas.
Los días azules.
Habla Coetzee del cojo guiando a la ciega
del amor con las luces apagadas
de la conciencia que habita cuerpos rotos.
Volvemos del cielo de los santos y
para empezar hemos limpiado el polvo de los estantes.
Descansemos.
¿Dónde se ha escondido la nieve?
¿Quién disuelve la niebla cada mañana?
Abramos los ojos o tumbémonos entre las mareas.
Confío en los bordes de nuestras uñas.
Después del frío viene el martes.
Encontraremos las llaves aunque la noche se retrase.
Preguntemos más bobadas:
¿Se desplomaría el firmamento sin mecánica cuántica?
¿Cuándo olvidamos que sabemos nadar?
¿Qué mantiene vivos a los muertos de hambre?
Dormir, comer, dormir. Necesitamos.
Nece...
Dormir, comprar, dormir. Necesitamos.
Nece...
Dormir, dormir, morir. Sobramos.
No digas tonterías hijo
céntrate en lo importante.
Si tuviera que escoger entre el cojo y la ciega no dudaría.
Soy demasiado confiado.
La noche a veces tarda, pero siempre acaba por llegar.
En el tocadiscos:
Portishead - Strangers
domingo, 15 de diciembre de 2013
Síndrome.
Los camisones de seda
las sábanas de franela
los calcetines de algodón.
Me desnudo para no manchar la iglesia
y al llegar la eucaristía sobreviene una náusea.
No sé cómo describir mi sensación y
eso me asusta.
Me despisto; yo hoy venía en tercera persona.
Mira, una niña desnuda
jugando con cuchillas de afeitar
descubriendo su anatomía
al tiempo que el suelo se encharca.
Luego tendremos que limpiarlos
-a ella y al suelo- con lejía
pero déjala
deja que aprenda el sabor del acero
y el placer de la desnudez
y el color de la sangre.
Me despisto; yo hoy venía en tercera persona
porque ella sobrevive entre vosotros, ¡obsesos!
guarda restos de piel en frascos de mermelada
no añade almíbar.
Todas las vergüenzas que no se cuentan son su religión
algunos la llaman retrasada
pero ella no se mira en los espejos
ella no se mira en los espejos porque ya se conoce
desde los insultos a los bostezos.
Tiene el peor de los síndromes:
carencia de pretensiones.
No puede posar si no tiene nada que simular.
No existe el mal sin una palabra con la que nombrarlo y
eso me asusta.
Braman el órgano y mis órganos y no
no hay forma de explicar lo que no se conoce.
No hay modo de fotografiar lo que no se ve.
Me despisto; ya no importa la persona.
Morir es olvidar. Morir es no entender.
Morir es no saber elegir.
En el tocadiscos:
Nacho Vegas - Hablando de Marlén
las sábanas de franela
los calcetines de algodón.
Me desnudo para no manchar la iglesia
y al llegar la eucaristía sobreviene una náusea.
No sé cómo describir mi sensación y
eso me asusta.
Me despisto; yo hoy venía en tercera persona.
Mira, una niña desnuda
jugando con cuchillas de afeitar
descubriendo su anatomía
al tiempo que el suelo se encharca.
Luego tendremos que limpiarlos
-a ella y al suelo- con lejía
pero déjala
deja que aprenda el sabor del acero
y el placer de la desnudez
y el color de la sangre.
Me despisto; yo hoy venía en tercera persona
porque ella sobrevive entre vosotros, ¡obsesos!
guarda restos de piel en frascos de mermelada
no añade almíbar.
Todas las vergüenzas que no se cuentan son su religión
algunos la llaman retrasada
pero ella no se mira en los espejos
ella no se mira en los espejos porque ya se conoce
desde los insultos a los bostezos.
Tiene el peor de los síndromes:
carencia de pretensiones.
No puede posar si no tiene nada que simular.
No existe el mal sin una palabra con la que nombrarlo y
eso me asusta.
Braman el órgano y mis órganos y no
no hay forma de explicar lo que no se conoce.
No hay modo de fotografiar lo que no se ve.
Me despisto; ya no importa la persona.
Morir es olvidar. Morir es no entender.
Morir es no saber elegir.
En el tocadiscos:
Nacho Vegas - Hablando de Marlén
domingo, 8 de diciembre de 2013
Dualidad fe-azar.
Se solapa el volumen de lo insustancial
con todo el resto de la insustancia.
Las hilanderas del azar han trabajado toda la noche
en sus errores de cálculo con consecuencias nefastas.
La piedra y el hielo avanzan irremediablemente
en el camino inhóspito de los glaciares
glaciares que saben que nos aniquilarán
tarde o temprano.
Nosotros nos cogemos de las manos, nos damos la paz
y apretamos hasta hacernos daño
en señal de fortaleza
-imbéciles-
fortaleza estando frente a morrenas y toneladas
y años de silencio inquebrantable.
Dentro del denso dolor de las noches automáticas
estamos hilando, bist du glücklich hier?
maquinales sin fallo posible
con errores de cálculo con consecuencias nefastas.
Nosotros sólo tenemos significado antes de morir
y no nos queda otra afirmación posible
contrapunto.
Hay autómatas que se equivocan
son impostores de lo infalible.
Nuestro alrededor suena lento y cerrado
como la U de un glaciar
por eso estamos aturdidos
porque nacimos en la V del valle.
¿Pertenezco Yo a Nosotros?
Poseo la envoltura de lo humano pero
¿poseo la inocencia de quienes hablan del alma y de Dios?
Soy un impostor de lo infalible
un error de cálculo con consecuencias nefastas.
Rezo:
fue crucificado, muerto y sepultado...
se-pul-ta-do
pero nosotros, al tercer día, seguimos inmóviles
en los infiernos.
En el tocadiscos:
Sigur Rós - Varðeldur
con todo el resto de la insustancia.
Las hilanderas del azar han trabajado toda la noche
en sus errores de cálculo con consecuencias nefastas.
La piedra y el hielo avanzan irremediablemente
en el camino inhóspito de los glaciares
glaciares que saben que nos aniquilarán
tarde o temprano.
Nosotros nos cogemos de las manos, nos damos la paz
y apretamos hasta hacernos daño
en señal de fortaleza
-imbéciles-
fortaleza estando frente a morrenas y toneladas
y años de silencio inquebrantable.
Dentro del denso dolor de las noches automáticas
estamos hilando, bist du glücklich hier?
maquinales sin fallo posible
con errores de cálculo con consecuencias nefastas.
Nosotros sólo tenemos significado antes de morir
y no nos queda otra afirmación posible
contrapunto.
Hay autómatas que se equivocan
son impostores de lo infalible.
Nuestro alrededor suena lento y cerrado
como la U de un glaciar
por eso estamos aturdidos
porque nacimos en la V del valle.
¿Pertenezco Yo a Nosotros?
Poseo la envoltura de lo humano pero
¿poseo la inocencia de quienes hablan del alma y de Dios?
Soy un impostor de lo infalible
un error de cálculo con consecuencias nefastas.
Rezo:
fue crucificado, muerto y sepultado...
se-pul-ta-do
pero nosotros, al tercer día, seguimos inmóviles
en los infiernos.
En el tocadiscos:
Sigur Rós - Varðeldur
viernes, 6 de diciembre de 2013
Caminar hasta el horizonte.
De muy niño pensaba que
si dispusiera de suficiente tiempo
caminaría hasta el horizonte:
que allí es donde se debían enterrar las ilusiones.
Más tarde -estaba seguro-
éstas germinarían coincidiendo con un crepúsculo
y volverían a mí a toda prisa
como manadas de hormigas
por la espalda del planeta
transformadas en ilusiones adultas.
¿Las ilusiones adultas siguen siendo ilusiones?
Si dispusiera de suficiente tiempo
caminaría hasta el horizonte
como un peregrino del abismo
porque ya casi estoy seguro de
que hay que desenterrar ilusiones allá donde estén.
Más tarde, quizás
yo seguiré siendo lo suficientemente niño
como para no entender de límites
o para transformarlas en felicidad.
¿Dónde se (des)entierran las ilusiones que (no) mueren?
En el tocadiscos:
Horace Silver - Sister Sadie
si dispusiera de suficiente tiempo
caminaría hasta el horizonte:
que allí es donde se debían enterrar las ilusiones.
Más tarde -estaba seguro-
éstas germinarían coincidiendo con un crepúsculo
y volverían a mí a toda prisa
como manadas de hormigas
por la espalda del planeta
transformadas en ilusiones adultas.
¿Las ilusiones adultas siguen siendo ilusiones?
Si dispusiera de suficiente tiempo
caminaría hasta el horizonte
como un peregrino del abismo
porque ya casi estoy seguro de
que hay que desenterrar ilusiones allá donde estén.
Más tarde, quizás
yo seguiré siendo lo suficientemente niño
como para no entender de límites
o para transformarlas en felicidad.
¿Dónde se (des)entierran las ilusiones que (no) mueren?
En el tocadiscos:
Horace Silver - Sister Sadie
Suscribirse a:
Comentarios
(
Atom
)