martes, 21 de mayo de 2013

Letanía del pescador pretencioso.

Que pesque hoy un pez
y mañana dos.
Que las sirenas se apiaden de mí
en las noches de Venus brillante.

Que mis redes se ensanchen en la mar
como los brazos de un arcángel.
Que si los vientos tumban mi barca
en tierra aplaudan mi valor.

Que mi hijo respire salitre
hasta querer ser pescador.
Que juntos cada noche contemos los frutos
mojados por horas a la deriva.

Que haya para vivir y para vender
y quizá para tener una flota mía.
Que mi mujer mire los atardeceres
desde sus manos ya sin callos.

Que no entiendan mis barcos
de tormentas ni de faros.
Que arranquen de las profundidades
desde Poseidones hasta Nereidas.

Que vuelen por el puerto mis banderas
y retumbe mi nombre en la lonja.
Que mis pies ya no estén húmedos
ni mis brazos calcinados.

Que crezca mi familia y engorde mi bolsa
con el sudor y el ceño fruncido de otros.
Que recuerde apenas la herrumbre del ancla
manchando de rojo la playa.

Que llegue a tener tanto que no tenga nada
nada que hacer entre aurora y aurora.
Que me convenza de haber hecho tanto
como para merecer un retiro hermoso.

Que encuentre una barca pequeña
en la que sólo quepamos mi vida y yo.
Que se consuman mis días pescando
hoy un pez y mañana dos.




En el tocadiscos:
The Waterboys  -  Fisherman's Blues

domingo, 19 de mayo de 2013

El funcionamiento.

Se creen superiores pero aceptan el escalón con una amabilidad casi entrañable. En su discurso siempre aparecen palabras como formación, toma de decisiones, dirección y dificultad; sentencias llenas de rutina mezclada con ego. Hay tablas que solucionan todos los problemas y una nómina a final de mes que pone a remojo las durezas. El funcionamiento es de lo más sencillo: un tornillo y una tuerca. Se debe escoger bien el diámetro y el paso de rosca, pero a partir de ahí solo hay que dar vueltas.

En todas partes es igual. La disconformidad es una verruga la mar de molesta. Con la sumisión como doctrina y la periódica inyección de cierta dosis de comodidad y palmadas en la espalda todo es más fácil.

¿Merece realmente la pena plantearse las cosas? En ellos no hay ni un resquicio de frustración. Sólo ejecutan. Ejecutan como si hubieran encontrado en algún momento el instinto adecuado y hubieran dejado de lado el humanismo. No puede haber nada mejor para el sistema. Cuando se necesita una solución, ahí están para hallarla. Cuando se necesita un problema... no, nunca se necesita un problema y ellos no los dan.

La capacidad de aceptación de un estatus -sea o no justo- es un valor que la sociedad, tal y como la conocemos, agradece. El compromiso sin cuestión se traduce en facilidad para los de arriba y al final en una teórica felicidad global.

Al fin y al cabo, si las cosas están así por algo será, ¿no?




En el tocadiscos:
Nudozurdo  -  No me toquéis

viernes, 17 de mayo de 2013

M.

El trazo dibujó una eme
dudosamente firme, como el tallo de un cactus
y no pude sino entornar la cabeza
incrédulo.

Mulligan se perdía en La Sombra de tu Sonrisa
y Murakami pasaba la noche en vela
en el Hotel Delfín.
El vacío de las estanterías callaba y los astros
simplemente estaban presentes allá
en los confines del pasado.

Más penoso que la muerte
son las manos que no alcanzan
los tientos que se quedan en eso
las máscaras con nudo de doble lazo.
Más penoso que una muerte
es un remite tachado
a medio camino.




En el tocadiscos:
Gerry Mulligan  -  Moonlight in Vermont

jueves, 9 de mayo de 2013

Venid a buscarme.

Venid a buscarme en un sueño de niño
que sucede un instante
y no se repite,
pero venid a buscarme.
Os espero desde hace años
girando con las estaciones
apagándome con el sol
rodando todavía prado abajo
como aquel verano que lo fue casi todo.
El verdín en los pantalones no dura siempre
aunque lo dijera mamá;
el hastío lava las manchas con ahínco
y la realidad no está hecha
para los que ansían volar.

Sigo en el sitio de siempre
aunque en otra ciudad
otro aroma
otra verdad
aunque en otro idioma
sigo donde siempre:
donde la tarde suaviza su lomo
donde trece
diecisiete
veintinueve veces
no son suficientes
y la espera se evapora un poco
cada día de sur.

Venid a buscarme en la brisa húmeda
que te roza un instante
y no vuelve,
pero venid a buscarme.
Os espero desde hace años
para que me llevéis al mar
y me arrojéis con desprecio a su boca
recordándome que los veranos no son nada
ni los soles en llamas
ni los mareos de juventud;
obligándome a limpiar mi ropa.
Demostrándome que no sé volar.




En el tocadiscos:
Crystal Fighters  -  Xtatic Truth

sábado, 4 de mayo de 2013

Olvidé rimar.

De prestado y a cuatro horas del mar
pico letras mientras la lluvia arrecia
por los ahogados de amor en Venecia
por los jurados sin miedo a jurar.

Echadme en cara que olvidé rimar
nublado y cojo por la loa necia
decidme que alguien como yo desprecia
el sudor y el tiempo para encajar.

Pero no hay mentira en éste mi verso
ni verdad en lo que dicen aquellos
su "quizá sí" nunca fue mi "ojalá"

su universo nunca fue mi universo.
Es vuestro "no" el que eriza mis cabellos
y hallarme lo que me empuja hacia allá.




En el tocadiscos:
The Modern Jazz Quartet  -  Venice